A la hora de controlar tu negocio web (o la parte web de tu negocio) y las diferentes campañas de marketing online que hayas puesto en marcha, es fundamental analizar las métricas. Éstas son las que te dirán cómo funciona tu sitio, qué efecto tienen las campañas, y cómo responden los usuarios a ellas.

Métricas hay muchas. Puedes monitorizar el tráfico, la actividad en redes, las conversiones… y dentro de estos grandes bloques, hay mil datos diferentes a analizar. En redes deberías medir el número de fans o seguidores, su participación, y la viralización de tus contenidos, por ejemplo.

Y si has de medir el tráfico, no solo necesitas saber cuánta gente ha entrado, sino cuándo lo han hecho, desde dónde llegaron, cuántos se quedaron… y también cuántos se fueron.

Sobretodo te interesa saber cuántos se fueron antes de tiempo. Es lo que se llama tasa o porcentaje de rebote, y por desgracia hay muchos sitios web que, a estas alturas, aún no la tienen en cuenta. Grave error, dado que su interpretación te indicará posibles errores de la web, técnicos o incluso conceptuales, que estarán lastrando tu negocio.

Así que en este artículo vamos a explicar de manera sencilla qué es esta tasa de rebote, cómo interpretarla, y las medidas que debes tomar para mejorarla, es decir, reducirla.

¿Qué es el porcentaje de rebote?

Tasa de rebote 1

Aunque el nombre ya es bastante indicativo, lo suyo es empezar definiendo el concepto. Un “rebote” es cuando un usuario entra en tu web y se va sin haber visitado ninguna otra página (sin hacer clic, vamos). Rebotado como si fuera una pelota.

Este es el enfoque desnudo.

Es una métrica que obtendrás con herramientas como Google Analytics, y que debes estudiar tanto a nivel general de la web (la media) como en cada página en particular. Si tienes una tasa de rebote del 50%, andas en la media. Si pasa del 60%… deberías empezar a investigar.

Pero ojo, porque es una investigación que puede resultar engañosa.

Cómo interpretar la tasa de rebote

Tasa de rebote 2

En mi opinión, el gran problema al interpretar el porcentaje de rebote es que no tiene en cuenta el tiempo de permanencia en la página. En este excelente artículo sobre la bouncing rate defienden justo lo contrario con buenos argumentos: el tiempo no importa en esa estadística, y por tanto forzarla para que considere rebote sólo a aquellos que salgan tras x segundos (20, 30, 40, los que sean) no es sino una manera de autoengañarnos, y nos impide analizar los resultados correctamente.

Sin duda habrá gente que lo haga así. “Mi tasa de rebote ha descendido un 40%!!”, gritarán, y simplemente han hecho un apañito estadístico. Desde luego, esta actitud es una tontería.

Sin embargo, yo sí pienso que para una empresa, el tiempo de permanencia es importante a la hora de interpretar la tasa de rebote de cualquier página de la web.

El motivo es que en general, se interpreta el porcentaje de rebote como porcentaje de gente que no está interesada en tu contenido. Pero webs y páginas los hay de todos los tipos, formas y colores. Nunca puede aplicarse el mismo criterio para valorar la bouncing rate de un e-commerce que de una landing page informativa o un blog, porque sencillamente, deseas diferentes comportamientos en el usuario.

Una tienda online, por ejemplo, está concebida para navegarla. Hay productos desplegados en pantalla ya en la propia home (cada uno con su página), hay categorías en los laterales, con sus propios productos… en general, podemos decir con cierta seguridad que si el 65% de los usuarios de una tienda online salen sin visitar ni una sola página más, es que algo está fallando. El tiempo aquí tendría mucha menos importancia.

Pero si por ejemplo tienes un blog, es probable que tu tasa de rebote sea altísima (70%, 80%…), dado que muchos usuarios entran, leen el contenido, y se marchan plenamente satisfechos. Por lo tanto, esta métrica desnuda no te serviría de nada, y para investigar si realmente el tráfico que llega está interesado en tu contenido, necesitas discriminar aquellos usuarios que llegan, ojean y se van (¿30 segundos?) de los que permanecen más tiempo. Si en general se marchan rápido, algo hiciste mal con ese artículo. Si se lo leen… ¡bingo!

Por tanto, la interpretación de la tasa de rebote está sujeta a la naturaleza de la página analizada.

Reducir el porcentaje de rebote

Tasa de rebote 3

Eso significa que si tienes una tasa de rebote muy negativa y quieres mejorarla, tienes que investigar a fondo la página en cuestión, y pensar en el comportamiento esperable y deseable de los usuarios.

Sólo a partir de un análisis personalizado de cada página estarás en disposición de emprender las acciones correctas para mejorar el porcentaje.

Piensa que para esto no hay un modelo estándar, porque no existe un final. El 0% de rebote no lo vas a conseguir jamás (siempre habrá quien haga clic por error y salga disparado al segundo de entrar). De lo que se trata es de mejorar esa tasa todo lo posible, corrigiendo aquello que esté funcionando mal. Hazte algunas preguntas:

¿Se carga tu página igual en todos los navegadores?
Comprueba la tasa de rebote desde cada navegador, no sea que funcione estupendamente en Explorer y pinche en Safari, o en Chrome, o en Firefox, o al revés.

¿Cuánto tarda en cargar?
Uno de los grandes motivos por los que un usuario sale de una web es por tiempos de carga demasiado largos (aquí tienes algunos consejos al respecto)

¿Estás poniendo otros obstáculos en la navegación?
Si un usuario entra en una página y lo primero que le sale es una cortinilla de las que tardan en desaparecer, seguramente se marchará. Si un usuario buscaba algo en tu página y no lo encuentra a golpe de vista, puede buscar y rebuscar hasta dar con ello, pero lo más probable es que también se marche.

¿Se corresponde tu contenido con las expectativas del usuario?
Si pones un anuncio prometiendo algo, y al llegar a la web lo prometido no existe (o no se ve al entrar), no esperes una baja tasa de rebote. Tampoco sirve llevarlos a la home, y que busquen. Ya buscaron, y con un clic te encontraron. Si los haces buscar, de nuevo… se marcharán.

¿Les orientas a través del contenido relacionado?
Los links internos son el sistema circulatorio de tu web, así que te conviene una buena red de enlaces en los lugares adecuado con los anchor text adecuados. Tienes que coger a esa persona de la mano y guiarla a donde quieres que vaya. Si alguien llegó a tu página buscando “técnicas de posicionamiento” o “zapatos baratos online” o “pienso para perros”, y tienes más contenidos relacionados, indícaselo. Pon unos links ahí, sin miedo. Dales la oportunidad de que hagan clic. Aunque tampoco te pases: si por conservar al usuario le llevas por un link a un contenido que no le interesa, no sólo se largará rápido (y ya no figurará como “rebotado”… y sin embargo, seguirá siendo una visita fallida, de ahí la importancia del tiempo de permanencia), sino que corres el riesgo de que se sienta engañado y se mosquee.

Solo respondiendo a estas preguntas tendrás una idea mucho más aproximada de por qué la gente se marcha de tu web, y por tanto de cómo mejorar el porcentaje de rebote. Pero no son las únicas cuestiones a tener en cuenta. Así que si ya has probado con lo gordo y tu tasa sigue siendo dolorosamente alta, lo mejor es que acudas a un profesional que pueda indicarte con certeza dónde está el fallo.

Sin diagnosticar la enfermedad, es difícil acertar en el tratamiento. Y tu web no puede permitirse ni un resfriado. ¿A que no?