Hoy en día, si tienes una empresa, necesitas una página web. Ya no es un capricho ni una frivolidad: es necesidad pura y dura. De hecho, muchas empresas están naciendo sólo online, sin un establecimiento físico al que dirigirse. Y es que el modelo económico, si avanza hacia algo, avanza hacia la digitalización.

Internet te abre el mercado más allá de cualquier frontera, te permite llegar a, literalmente, millones de personas.

Pero para ello tendrás que hacer algunas cosas. Y la primera de todas ellas, la principal, es crear y publicar un sitio web. Esto es una obviedad, cierto, pero si tienes en mente arrancar una nueva web, tendrás que cumplir con ciertos requisitos para poder sacarle partido. ¿Los conoces? ¿Sabes cuáles son los requisitos para publicar un sitio web y cómo influyen en que tu web resulte amigable y atractiva para el usuario… y los buscadores? Sigue leyendo, que vamos a desgranarlos.

1 – Los requisitos técnicos

Requisitos para publicar un sitio web

¿Cuál va a ser tu dominio al publicar un sitio web?

El primero bloque son los requisitos técnicos. Son aquellos elementos que conforman el chasis y la carrocería de tu web, la estructura, el motor… son la base. Sin ellos, no tienes nada.

 

El dominio

 

El “dominio” es el nombre que identifica un sitio web. Por regla general, un dominio está formado por tres partes: las famosas “www” que hacen referencia a la red mundial de internet (World Wide Web), seguidas por el nombre de la organización, y finalmente por el tipo de organización:

 

  • .com
  • .es
  • .net
  • .org
  • .coop
  • etc…

 

Sin embargo, la red se basa en direcciones IP y no en nombres de dominio. Estas direcciones IP son simples números (p.ej. 185.34.20.10) que, obviamente son difíciles de recordar a la hora de introducir una dirección web en el navegador; es por eso, que es mucho más fácil introducir el nombre del dominio ubicado en un servidor específico que actúa como una agenda telefónica en primera instancia (servidor primario). En caso que este servidor primario fallara, el sistema se va a valer de un servidor secundario que responderá por el primario.

Y ese es el segundo requisito, por cierto: conseguir un “hosting” u alojamiento web  en un servidor.

 

El hosting

Cuando vayas a contratar el hosting para tu dominio y tu futura página web debes tener en cuenta diferentes aspectos. Principalmente:

 

  • El espacio disponible: tendrás que contratar una cantidad de MB o GB suficiente para todos lo que vayas a meter en la web. Lo más práctico aquí es comprar sólo el que realmente necesites: a veces hay empresas que ofrecen espacio ilimitado, lo cual es muy tentador… pero que no te va a hacer falta. ¿Para qué pagar por una mansión de veinte estancia por planta, cuando con un piso de cuatro habitaciones vas que chutas?
  • El ancho de banda: o el tráfico mensual que podrá soportar. Cada vez que un usuario entre en tu web, en su ordenador o dispositivo se le descargarán tus fuentes, imágenes, textos y funciones de la misma. Estos datos hay que enviarlos desde el servidor donde los tienes almacenados, hasta el usuario. Y eso pesa una serie de MB y GB. Si los usuarios que recibes cada mes sobrepasan ese volumen de datos, la web dejará de estar operativa hasta el siguiente mes. Por lo tanto, aquí siempre es práctico pasarse un poquito, que sobre un poco de ancho de banda: primero porque no puedes permitirte que tu web se cierre unos días siquiera, y segundo porque ese “excedente” es el que se consumirá conforme tu web vaya creciendo y ganando tráfico.
  • La base de datos: Esto quizá no era tan importante hace años, pero hoy en día es ya una necesidad. La base de datos es clave para alojar los elementos y proyectos web si vas a utilizar lenguajes más complejos que el HTML base, o un CMS (lo vemos en el siguiente punto). La mayoría de webs modernas funcionan así, ya que facilita mucho cualquier trabajo de diseño, mantenimiento o actualización de la misma.

 

Hay otros elementos a tener en cuenta, por ejemplo, la cantidad de cuentas de correo que te incluya el hosting que elijas, las cuentas FTP (para subir y bajar ficheros de tu web), pero los tres primeros son sin duda los factores más importantes.

 

El website

 

Ahora que ya tienes un dominio, y un lugar donde alejar tu sitio web, lo único que necesitas es ponerte con ello (o encargárselo al profesional que haya de hacerlo). La página web se construye a partir de un lenguaje de programación, que hay bastantes:

 

  • HTML
  • Javascript
  • PHP
  • ASP
  • JSP
  • Python
  • Ruby
  • Etc…

 

Otra opción interesante es utilizar un Content Management System (CMS) como Joomla o WordPress, que te permiten crear, mediante un lenguaje previamente establecido y que no es necesario que conozcas, contenido para tu página web a la vez que le das la apariencia deseada.

Requisitos para publicar un sitio web

Existen una buena cantidad de gestores que te ayudarán con la página

Y una vez ya tienes un lenguaje y un proyecto… solo queda crear el contenido. ¿Cómo?

2 – Los requisitos de contenido

 

El contenido es la clave de tu web: de lo que digan tus palabras y tus imágenes depende el éxito de tu proyecto online. Sobre el contenido puede hablarse, y mucho, puesto que tiene una relación e impacto directo no sólo en la venta, sino en la valoración que los buscadores hagan de tu página y por tanto, el tráfico que va a llegar a ella.

 

Este contenido ya dependerá de tus planes para la web, y del perfil de tu empresa, pero hay cuatro páginas o “contenidos” que necesitas poner sí o sí, independientemente de lo que hagas luego con la web.

  • Página principal: Es la que más debes cuidar, puesto que es la página por donde entrará la mayor parte del tráfico. Piensa muy bien qué quieres mostrar, y qué quieres decir.
  • Sobre nosotros: Una sección que hable sobre ti y/o tu empresa, institución o equipo, es fundamental para presentarte en condiciones. Debes vencer la desconfianza web del usuario (¿Quiénes son? ¿Podré fiarme? ¿O me van a estafar?) y nada mejor que explicar quién eres y a qué te dedicas. Las páginas que incluyen fotografías (o incluso videos) de la plantilla suelen convertir más y mejor sólo porque el usuario ha podido ponerle nombre y cara a la persona al otro lado del teclado… y de la transacción.
  • Contacto: Si “sales” a internet, será porque quieres que la gente te conozca, y pueda contactar contigo. Así que pónselo fácil: necesitas una página visible en tu web, donde se vean tus datos: dirección, correo electrónico, teléfono, persona de contacto si es necesario. Sólo faltaría que alguien se interesara por tus servicios y no encontrara la manera de contactar contigo.
  • Aviso legal y política de privacidad: Estas páginas no tienen por qué estar visibles en primera fila, basta con que existan, y se pueda acceder a ellas. Normalmente se ponen los enlaces en el pie de la web. Son páginas clave por dos motivos. En primer lugar, porque tienes que seguir combatiendo la desconfianza web, el usuario necesita poder consultar tus términos legales, y estar seguro de que sus datos serán tratados con cuidado. Y en segundo lugar: porque es obligatorio, por ley.

 

3 – Los requisitos de SEO

requisitos para publicar un sitio web

Preparar tu web para SEO supondrá una ventaja competitiva ante las webs que no lo hagan

Puede que pienses que tras los dos primeros puntos, ya no hay nada más que hacer excepto “rellenar” la web con el resto del contenido. De hecho, muchas veces el diseño web se detiene en este punto: querías una web con lo imprescindible, y tienes una web con lo imprescindible.

 

Pero volvemos a lo mismo: si estás en internet, es para que la gente te conozca, te encuentre. Y te compre, o te contrate.

 

Hay diferentes maneras de llegar al usuario: las dos más directas son, bien pagar una campaña de anuncios, bien empezar una campaña de posicionamiento web para aparecer en las mejores posiciones de Google. Elegir una u otra (o ninguna) es cosa tuya, y tendrás que valorar los pros y los contras. Pero hay una diferencia entre ambas, y es que el posicionamiento ocurre. Bueno o malo, depende de muchas cosas, entre ellas, de tu página web.

 

Por tanto, independientemente de que vayas a empezar un posicionamiento SEO, o pretendas poner anuncios, o incluso centrar tus esfuerzos en las redes sociales, tu web debe estar preparada para gustarle a Google y poder conseguir buenas posiciones.

Si luego quieres poner anuncios, o cualquier otra cosa, pues perfecto: tu web sigue estando preparada, y conseguirás unas posiciones de partida mucho mejores para tus palabras clave. Y si quieres empezar a hacer posicionamiento, partes desde mejores posiciones, y tienes ya una web que no va a requerir modificaciones, ni pérdidas de tiempo.

En otras palabras: estar en la página 1 es mejor que estar en la página 30, pero estar en la 30 es mejor que estar en la 60. Cumpliendo los requisitos que te indico ahora, tendrás tu web lista no solo para enganchar a tus usuarios, sino para llevarse bien con Google. Hoy en día, esto es imprescindible. Por lo tanto:

 

  • Incorpora contenido único, no copiado de ninguna otra página, ni repetido. Y esto incluye (y muy especialmente) el título de cada página de la web, y cada metadescripción.
  • Asegúrate de tejer una red completa de links internos para que Google pueda rastrear la web entera a placer. Que no quede una sola página a la que no se pueda acceder. Que pueda volverse siempre a la página principal.
  • Sube un fichero robots.txt con las indicaciones adecuadas para los robots de los buscadores.
  • Crea un Sitemap de tu página y envíaselo a Google.
  • Optimiza todas las imágenes de tu web insertando las palabras clave en el atributo Alt, o Texto Alternativo.

 

Realizar estas tareas mejorará en mucho las prestaciones y el desempeño de tu web en los buscadores. Eso sí: ten claro que esto no es lo mismo que un posicionamiento SEO. Para posicionarse en serio, y lanzarse a por las mejores posiciones de Google (las que atraen un alto volumen de tráfico), es preciso realizar muchas otras acciones: incorporar más contenido optimizado, conseguir backlinks útiles, variados, y de calidad…

 

Pero con esto, sales “al mercado” preparado para la batalla de los buscadores. Y créeme: supone una GRAN diferencia.