A veces, los detalles más nimios son los que nos dan más dolores de cabeza. Para una empresa compitiendo en internet, la página web resulta la piedra angular de todo el proyecto. De sus contenidos y la forma de mostrarlos al público depende nuestro éxito. Así que nos fijamos en que sea una web bonita, atractiva para el usuario. Luego leemos algo sobre SEO y posicionamiento en buscadores, e intentamos optimizarla, y trabajar los contenidos. Pero, ¿y si hay un problema en la estructura de la propia web? ¿Y si no estamos aprovechando todo el potencial disponible? ¿Y si llevas años con la web mal estructurada y ni siquiera lo sabías?

¿Cómo afecta la estructura al posicionamiento?

estructura web amigable a google

El truco es sencillo: pocos niveles y pasos claros es mejor que muchos niveles y recovecos escondidos

Cuando hablamos de optimizar el interior de una web (lo que se llama SEO on-page) solemos pensar en detallitos. Que si las metatags. Que si los títulos. Que si enchufar las keywords en todas las cabeceras posibles…

Pero estas cosas son los órganos vitales de tu organismo web, y de lo que estamos hablando aquí es del esqueleto que los contiene.

La estructura afecta, y mucho, al éxito de nuestra web. Una estructura limpia, siguiendo unos patrones generales como los que expondremos a continuación, ayudará a mejorar tu posicionamiento. En cambio, una estructura demasiado compleja y/o descuidada en los detalles puede suponer un freno, y una desventaja competitiva frente a otras empresas de tu ramo. Luego habrá que ver si el impacto es mayor o menor, pero existir, existe. Y nuestra tarea es minimizarlo.

Pero antes de entrar en materia, un último apunte: recuerda que, en última instancia, una buena estructura en tu web no sólo es buena para Google, sino para el mismo usuario. Todos conocemos las diferencias entre navegar por una web “fácil” e intuitiva, en la que sabes en todo momento dónde estás, a hacerlo por una de esas páginas que resultan un laberinto kafkiano con subpáginas secretas y callejones sin salida.

Al final, la ecuación siempre se resuelve igual: lo que es bueno para el usuario, es bueno para posicionarse en Google.

Consejos útiles tanto para webs veteranas como para aquellas que aún sean una idea en tu cabeza

estructura web amigable para google

Podemos crear una estructura web hermosa y sólida, pero eso no está reñido con que deje un paso franco a los bots de Google

Desde luego, no hay nada mejor que empezar bien desde el principio. Una tabula rasa como punto de partida, en el que disponemos de un plan de acción y las ideas claras, es el mejor escenario para levantar una web y lograr su éxito.

Ahora bien, muchos de los que leeréis esto ya tendréis una web de empresa en marcha, y llevaréis invertido mucho esfuerzo y dinero. Estos consejos son igualmente válidos, aunque en algunos casos pueden suponer un cambio radical en vuestra web, que tendrá que realizar un profesional.

1)   Exprime tu url principal: A tu dirección principal puedes sacarle muchísimo partido. Un truquito mnemotécnico: tu dirección ha de aspirar a ser S.E.O., es decir

  • SENCILLA (la brevedad es una virtud)
  • EXPLICABLE (“…pues ¿sabes? deberías visitar una página web que he encontrado que se llama…”)
  • OPTIMIZADA (¿Por qué renunciar a incluir una keyword fundamental en uno de los sitios de mayor importancia para Google?)

 

2)   Asegúrate de que esa url es la única puerta de entrada: Si a un mismo contenido se puede llegar desde diferentes direcciones url, es posible que el sargento Google nos imponga un poco de su dura disciplina. Podría considerar que se trata de contenido duplicado.

3)   Huye de los rascacielos: Si el esqueleto de los directorios y subdirectorios de tu web parece el contorno del Empire State, le estarás dificultando la navegación tanto a los bots de Google como a los usuarios. Cada nuevo nivel al que descendemos, nos aleja un grado más de la main page donde deberían confluir todas tus subpáginas. Cada nuevo nivel supone aislar al usuario un poquito más del resto de contenidos de la página. Cada nuevo nivel supone una nueva oportunidad de despistarnos y no enlazar a nada, de convertir esa página en un callejón sin salida. Buscador y usuario se sienten más cómodos navegando por webs sencillas de corte horizontal, donde no haya demasiados niveles dentro de la matrioska.

4)   Crea directorios inteligibles y optimizados: En el mismo sentido, la estructura de carpetas debe ser clara para el usuario, que sepa en todo momento dónde está. Pero además es un excelente lugar para incorporar las palabras clave que más nos convengan. Y los números, si no son estrictamente necesarios, ahórratelos.

5)   Mima la mainpage: Ten presente que la página principal de la web debe hacer las funciones de Estación Central. Desde allí ha de poder llegarse a cualquier parte, y cualquier parte debe poder devolverte allí. Ha de contar con un menú de navegación pensado con cuidado y esmero, y debe ser también la puerta de acceso a esas subpáginas que poca gente lee pero todos debemos dejar a mano: Aviso Legal, políticas de privacidad, etc.

Y tu web, ¿es amigable para Google?