Habrás leído o escuchado lo mismo varias veces: el posicionamiento hoy requiere de buenos contenidos. Sin ellos, es muy difícil alcanzar buenas posiciones en las páginas de resultados.

Pero esto puede llevar a un equívoco muy común: a crear contenidos pensado sobre todo en el SEO.

En este artículo te explicaremos cómo eso puede resultar contraproducente, y cuál debería ser el enfoque que deberían tener esos contenidos. Aunque ya te podemos avanzar algo básico: dependen siempre del perfil de tus usuarios.

Efectos de la (in)satisfacción en el posicionamiento

¿Cómo medir la satisfacción? Sería fantástico que existiera algún tipo de “Google Satisfaction” que nos diera esa información directamente, pero por ahora eso no existe. Tenemos que conformarnos con los signos indirectos, que veremos en herramientas sí existentes como Google Analytics.

Y podemos empezar con estos dos:

  • Porcentaje de rebote: un clásico del que hablamos a menudo. Si muchos usuarios entraron en tu página, y se fueron sin visitar ninguna otra, sin hacer un solo clic, lo más seguro es que algo esté fallando. Aunque ojo, porque hay excepciones: en un blog, muchos usuarios pueden entrar, leer el artículo, y marcharse sin más, quedando plenamente satisfechos con la experiencia. Lo que nos lleva al siguiente factor.
  • Duración de la sesión: Es decir, el tiempo de permanencia del usuario en la página. Estos nos dirá si el usuario entró, echó un vistazo, y se marchó (noticia invariablemente mala), o si se tiró un buen rato navegando.

Combinar estos dos factores nos aporta una información valiosísima:

  1. Un alto porcentaje de usuarios que entran, están unos segundos, y se van, indican claramente que algo funciona mal en la página, y necesita un análisis a fondo.
  2. Un alto porcentaje de usuarios que entran, se quedan un buen rato, y luego se van sin hacer clic ni realizar otra acción, indica que el contenido es bueno, pero quizá se está fallando en convertir o redirigir el tráfico (depende siempre del objetivo de esa página, claro está).
  3. Un alto porcentaje de usuarios que entran, se quedan un buen rato, y hacen clic y navegan por otras partes de tu web… eso es un regalo del cielo que se traducirá en beneficios para tu proyecto.

Y esto Google lo sabe. Contra más te alejes de A y te acerques a C, mejor ranking te proporcionará el buscador. Porque significa que tus contenidos funcionan, tu web es buena, y los usuarios están satisfechos de encontrarte en los resultados. A fin de cuentas, tu éxito también es el de Google.

contenidos - tasa de rebote

Esto le gusta a Google, y te gusta a ti

Por tanto, es razonable pensar que una buena estrategia de contenidos para mejorar el posicionamiento, es aquella que proporcione una auténtica satisfacción en los usuarios: su comportamiento en tu página le indicará a Google que es una web relevante.

Y piensa que su comportamiento implica muchas otras señales aparte de las dos ya mencionadas: las visitas recurrentes de los usuarios (señal de que les gusta tu página y la visitan a menudo), el hecho de que te busquen directamente por tu marca, las señales sociales (contenidos compartidos o “gustados”)… podríamos decir que, a mayor satisfacción del usuario, mayor generosidad del buscador.

Ahora sólo necesitas pasar de la teoría a los hechos. Es decir: conseguir que realmente el usuario quede satisfecho con tus contenidos.

Enfoques de contenido según el perfil del usuario

La teoría básica SEO te dirá que cualquier página que quiera posicionarse necesita un texto de mínimo 350 palabras únicas y originales. Pero esto no deja de ser eso: teoría básica.

La realidad siempre es mucho más compleja.

contenidos

La calidad, por encima de todo

Para empezar, “contenido” no es sólo texto. “Contenido” es todo lo que el usuario recibe al entrar: son las palabras, las imágenes, los videos… y cada usuario busca un tipo de contenido concreto. Depende de tu sector y de tu negocio el qué ofrecerle.

En este brillante artículo (que ha inspirado éste que lees ahora), Nacho Monterde pone unos buenos ejemplos de negocios con enfoques completamente diferentes:

  • Un portal sobre mascotas
  • Un comercio electrónico
  • Un portal de juegos online

Me encanta este último ejemplo porque a nivel de contenidos textuales es muy claro: un usuario que entra en una página buscando juegos de billar, o sucedáneos de Candy Crush, no tiene el menor interés en leer 350 palabras sobre lo divertidos que son los juegos tipo Candy Crush. Sólo quiere entrar ahí y jugar un rato, el que pueda, antes de la cena, o de irse a la cama.

Si leíste que necesitabas esas 350 palabras e hiciste que tu webmaster las colocara al final de la página, para que no molesten y cumplan su función de cara al SEO, no estarás haciendo nada incorrecto. Rankearás bien, siempre que el resto de acciones SEO sigan en marcha. Pero no estarás aprovechando todo el potencial de tu página.

El ejemplo sería aquí repartir esas 350 palabras (o 200, o 1000) en cada juego, con una pequeñísima y atractiva descripción de cada uno, una valoración, recomendaciones… algo que aporte valor a ese texto original, y que ayude al usuario a decidir entre uno y otro.

Eso ayuda al usuario, genera interés por el producto, e incita al clic. Lo que alarga la permanencia del usuario en tu página, y reduce la tasa de rebote… traduciéndose esto en un mejor posicionamiento que si solamente pusieras el texto al final.

Me he quedado con este ejemplo porque es muy gráfico, pero se aplica a cualquier proyecto, negocio y web. No crees un contenido a la espera de que alguien encaje con él: haz que sea el contenido el que encaje con tu perfil de usuarios.

Haz que tus usuarios queden satisfechos, y tú quedarás satisfecho con tu posicionamiento y con tu conversión. Que son las dos patas de tu éxito a largo plazo.