I – Definir los “nuevos tiempos”

El mundo digital está cambiando a una velocidad brutal. En realidad siempre se ha caracterizado por ello, pero el peso que tiene hoy internet en la economía de las empresas no puede compararse al de hace diez o quince años, y adaptarse a las novedades es una necesidad.

 

Debes adaptar tu web de empresa para sobrevivir en el nuevo contexto digital.

 

Pero, ¿qué ocurre en realidad? Pues que muchas empresas no lo hacen. Porque ven los cambios “de lejos”, porque no los consideran importantes, porque “ya lo haremos”, o por simple desconocimiento. Y actualmente, demorar estos aspectos puede suponer un perjuicio económico serio. Cada cliente que esté a punto de comprar y finalmente no lo haga porque algo le disuadió, cada cliente que ni siquiera piense en comprar, cada visita de menos, cada penalización de Google, o cada diseño no adaptado a móvil, suponen euros que no entran en tus cuentas, o que incluso salen de ellas.

 

web de empresa - adaptarla para rentabilizarla

“Sí, he decidido que seguiremos con la web vieja, los productos se ven cuando entras, ¿no? Pues eso es lo que importa”

El objetivo de esta serie de artículos que empezamos hoy es orientarte a través de los problemas más comunes que encontramos en las webs de clientes y terceros. Y lo haremos centrándonos en tres ejes clave:

 

1)   El diseño de la web: aspectos clave, elementos que antes no tenían tanta importancia, o novedades normativas y legales (como la famosa Ley de Cookies)

2)   Los contenidos: cómo plantearlos si eres una PYME, cuáles son los errores y fallos generales, hacia dónde evolucionan.

3)   El marketing online: cómo cambia el peso de cada herramienta, cómo elegirlas, cómo combinarlas, y cómo sacarle rendimiento al dinero invertido.

 

Pero antes es preciso entender por qué son necesarios estos cambios, y a grandes rasgos, cómo está evolucionando el sector digital.

Las tendencias online a las puertas del 2014 y cómo afectan a tu empresa

 

Empecemos con algunos números. ComScore, una de las compañías de investigación de marketing en Internet más prestigiosas del mundo, lanzó en abril de 2013 un informe llamado “2013 Spain Digital Future in Focus”. Puedes descargarlo aquí, y te recomiendo que lo hagas porque hay mucha información interesante (de la que ya hablaremos en el futuro). De momento, será suficiente con el trazo grueso:

 

  • En diciembre de 2012, 17 millones de españoles accedían diariamente a internet desde un ordenador.
  • Para esa misma fecha, un 81% de los teléfonos comprados fueron smartphones con los que conectarse a internet.
  • De hecho, España es el país de Europa con una mayor penetración de smartphones: un 66% de la población.
  • Unos 4 millones de españoles tenían también, en ese momento, una Tablet.

 

¿Cuántos serán ya en diciembre de 2013?

 

La economía señala el camino…

 

Una sentencia que hizo historia

Una sentencia que hizo historia

Estos números muestran a las claras la imparable progresión del sector digital en España. Se trata de una auténtica revolución, en la que se ha embarcado el modelo productivo y comercial. Eventos como el Mobile World Congress de Barcelona, o los diferentes congresos de marketing online que se realizan en toda la península (como el excelente Congreso Web de Zaragoza), nos señalan el camino trazado: la economía se está haciendo digital.

 

El comercio electrónico en España creció un 15% entre el 2012 y el 2013. El volumen de facturación total marcó un nuevo máximo: 2822,6 millones de euros. Cada año se alcanza un nuevo máximo, y eso no es flor de un día, es una tendencia sólida que no se va a detener.

Muy al contrario: dado que la mayor penetración se da, como es natural, en las personas más jóvenes, conforme pasen los años irán desapareciendo las personas no-conectadas (bien por fallecimiento, bien por adopción del modelo), hasta que la integración del comercio físico y el comercio online sea absoluta. Y esto no va a tardar décadas, visto el ritmo y el nivel de penetración en el mercado.

 

 

¿Eso qué significa? Que la gran mayoría de las empresas debe tener una parte online para sobrevivir. Una página web ya no es un complemento: es una entrada de actividad económica para tu empresa, y por tanto debes cuidarla con el mismo mimo que la tienda/oficina/despacho/sucursal/local físicos.

 

Digámoslo de otra manera. Hasta hace unos años, había en general dos tipos de negocio:

 

  • Negocios físicos
  • Negocios online

 

Estos negocios físicos podían tener presencia en internet, o no tenerla. Tenerla era una ventaja, pero podía vivirse sin ella y ganar dinero. El comercio y el marketing se inventaron mucho, mucho antes que internet.

Pero la crisis ha dinamitado el viejo modelo, y acelerado la implantación del nuevo, porque internet ofrece tres ventajas brutales en este contexto: reduce los costes, aumenta tu mercado potencial, y te ofrece las herramientas para segmentarlo y contactarlo con eficacia. Es decir, justo las tres cosas que más te pueden ayudar a sobrevivir en la crisis (aparte de que te caiga del cielo un millón de euros, claro). Por lo tanto, a lo que nos dirigimos es a un modelo donde sólo haya dos tipos de negocio:

 

  • Negocios físicos con componente online
  • Negocios online

 

No es que pretenda hacerme el futurólogo, pero parece evidente el camino trazado vistos los números. Comerciar sin internet va a ser cada vez más difícil, y llegará el punto en que los negocios sin componente web sencillamente desaparecerán (quizá quedarán algunos, claro. Y paradójicamente, es posible que tengan un enorme éxito… porque serán muy pocos y se saldrán de lo común).

 

…y la tecnología marca el paso

 

Así pues, en la economía se da un proceso de expansión y dominio del online. Pero es que dentro del online, se da un proceso de evolución que está abriendo las puertas a una nueva era.

 

Por un lado, cambian los sistemas de marketing online conocidos. Google aquí lleva la voz cantante, pues lidera el mercado de las dos grandes herramientas para conseguir tráfico y clientes: el anuncio online (con AdWords) y el posicionamiento web (porque con una cuota de entorno al 95% en España, básicamente posicionamos todos para Google). Y si te apetece repasar los artículos que hemos escrito en este blog a lo largo del último año, verás que en general estamos hablando siempre de cómo adaptarse a los cambios de Google. Panda, Penguin, nuevas versiones de ambos, Hummingbird, penalizaciones, búsquedas semánticas… muchas cosas han cambiado en un par de años, y muchas webs se han visto y siguen viéndose afectadas, así que es preciso no incurrir en errores.

 

Por otro lado, la evolución de los dispositivos es un factor clave. Un ejemplo: el dato de penetración de smartphones al que aludíamos antes no es un mero dato curioso que sacar en una sobremesa cuando criticas a tu cuñado porque está haciendo phubbing. Es un dato que lleva al aumento de la movilidad en internet, y que sumado a la geolocalización, hace del posicionamiento local una brutal herramienta de marketing para pequeñas empresas locales… algo que hace dos o tres años, ni siquiera se habrían planteado. Y si le sumas a esto la cada vez más próxima comercialización de las Google Glass…

De esto…

web de empresa - glass

 

…a esto…

web de empresa - glass…y a esto:


En definitiva, que el mundo está cambiando hacia lo digital, y lo digital está a su vez evolucionando sin descanso.

 

Esto significa que debes prestarle a tu presencia web la misma atención que le prestarías a cualquier otro aspecto de tu empresa. Debes cuidarla, debes pensarla, y debes estar al día de las novedades.

 

Esto es lo que iremos viendo a lo largo de los próximos artículos.