Por norma general, el posicionamiento SEO es un proceso que viene atribuido de forma directa a los propios empresarios que desean lanzar su comercio a través de la red. Esta afirmación no deja de ser cierta, sin embargo, puede llegar a quedar incompleta si no añadimos el hecho de que incluso los propios webmasters independientes que desean tener su hueco en Internet y hacer de ello un negocio pueden encontrar en esta herramienta de posicionamiento el impulso necesario para alcanzar su objetivo.

Y es que hoy en día la publicidad es un sector que mueve mucho dinero en todo el mundo virtual. La ausencia de barreras geográficas, la cantidad de tráfico generado y la libertad para elegir lo que cada uno quiere ver convierte a este medio en el más prometedor escaparate que ha podido existir en toda la vida útil de lo que aun hoy conocemos como el marketing social.

rentabilidad de SEO

Pongámonos ahora en situación al contar con una página web independiente cuya fuente de ingresos se encuentra en forma de banner. La primera impresión que podemos tener es la de tratarse de un sistema lento que puede llegar a ser rentable siempre y cuando consigamos que los visitantes comiencen a acceder y decidan prestar atención a dicha publicidad. Este hecho, por norma general, acaba por frustrar los intentos del 50% de los webmasters que acaban por desistir al ver que incluso obteniendo un número importante de visitas, la publicidad no llega a cumplir con su cometido. Este porcentaje es poco esperanzador, aunque si nos centramos en las cifras manejadas, podremos entender que no se trata de buenos ejemplos. De hecho, para uno de estos webmasters independientes, una buena cifra puede rondar entre 100 y 200 visitas diarias, lo que no se acerca lo más mínimo a la cantidad necesaria para considerar esta técnica como rentable.

Con el tiempo, se ha podido comprobar que cerca de un 10% de los visitantes de una web, acaba por fijarse en los anuncios que hay en ella, y de este 10%, tan sólo una parte, decidirá pulsar en alguno de los enlaces. Por lo tanto, si tenemos en cuenta el número de visitas del que hablábamos antes, es normal pensar en la poca rentabilidad que llegaremos a tener con nuestros sitios web particulares. Sin embargo, pasemos ahora al siguiente punto, que nos revelará la gran oportunidad que tenemos frente a nuestras narices con el posicionamiento SEO de nuestra url.

Cómo aprovechar el posicionamiento SEO para rentabilizar nuestra web

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Para no perder el hilo con las estadísticas y seguir así aprovechando el trabajo que ya se ha realizado, debemos entender el comportamiento de los internautas, que al fin y al cabo son los que harán de nuestra web un lugar económicamente saneado. El dato que nos interesa ahora es el porcentaje de usuarios que se fijarán en nuestra web dependiendo de la posición que ocupemos en el directorio más importante de la red, Google. Según los estudios realizados por el propio buscador, la gran mayoría de los usuarios se quedan en la primera página de resultados. A la segunda página llegan menos, a la tercera menos aún, y así la proporción crece o decrece en función de la cercanía a la primera página. Desde una perspectiva económica, esto debe observarse en un orden inverso: si no estás ni entre los 100 primeros, el tráfico que Google llevará a tu página será casi inexistente: a partir de ahí, cada nueva página remontada implica un aumento del tráfico, de manera que contra más posiciones escales, más y más visitas entrarán y serán susceptibles de no solo de transformarse en tus clientes, sino de interactuar con los banners o anuncios de AdSense que hayas incorporado a tu web.

Queda claro entonces que el servicio de posicionamiento SEO es la parte más importante de nuestra rentabilidad virtual. Esta herramienta será la que decida si vamos a recibir más de 2.000 visitas diarias a través de Google, o si nos quedaremos en las 100 o 200 que nos convertirán en parte de ese 50% que acaba desistiendo en el intento de rentabilizar su web.