Cuando uno decide contratar un plan de marketing para su empresa, siempre suele pensar en unidades. Decimos “no tengo suficiente tráfico así que me convendría un posicionamiento”, o “contrataré un boletín porque quiero captar más clientes”, o “necesito una estrategia de redes sociales”.

Todo lo pensamos por separado.

Sin embargo, en internet, muchos de los sistemas y herramientas publicitarias disponibles establecen sinergias entre ellos. Y esto puede derivar en mayor rentabilidad y mayor ahorro para tu negocio. Veamos por qué.

Elevar la rentabilidad

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Aumentar la rentabilidad de un sistema no es algo a lo que podamos renunciar

Sobre estas sinergias hablamos ya en otro artículo. A grandes rasgos, la idea es que algunos sistemas publicitarios que funcionan bien por separado, si los unes, funcionan todavía mejor. No por mera acumulación, sino porque potencian y complementan las fortalezas y debilidades de cada uno.

El ejemplo más claro seguramente sea el trabajo conjunto del posicionamiento web y el posicionamiento local, pero hay otros: posicionamiento y boletines, boletines y redes sociales, redes y blogs corporativos, blogs y posicionamiento…

La estrategia doble que os proponemos consiste en planificar la inversión de marketing en el largo plazo, para sacarle la mayor rentabilidad a nuestro dinero.

Pensemos en una empresa x que desea lanzar un boletín. El boletín de suscripción voluntaria es una herramienta excepcional tanto para captar clientes como para fidelizarlos, pero por sí mismo no atrae tráfico hacia la web. La empresa x lo tiene claro y lo contrata, lo ofrece a su lista de contactos y consigue los primeros suscriptores. Ha hecho una buena inversión. Pero si esa web no tiene un volumen de tráfico aceptable, el ritmo de crecimiento de suscriptores resultará mucho más lento y por tanto, no estaremos aprovechando al 100% el potencial del boletín. Y esto es así porque lo hemos pensado por separado.

Ahora supongamos que esa empresa, en otro momento del año, percibe la necesidad de aumentar el tráfico y contrata un posicionamiento web. Ha hecho una buena inversión, empieza a escalar posiciones, y recibe más tráfico. Ese tráfico llega a la web, la mira, y algunos se van (volverán, o no) y otros se quedan. Pues bien: tampoco estamos aprovechando al 100% el potencial del posicionamiento. Porque hemos vuelto a pensarlo por separado.

Así que ahora supongamos que esa empresa planifica desde el principio sus necesidades. Primero contrata un posicionamiento web, y luego un boletín. ¿Qué ocurre entonces?

Que todo el tráfico que llega a la web gracias al posicionamiento se encuentra con que esa empresa tiene un boletín gratuito, así que

a)    Pasa más tiempo en la web, mirando lo del boletín

b)   Si se suscribe, le deja a la empresa sus datos de contacto (la clave de cualquier negocio), algo que sin el boletín no ocurriría a menos que contraten el producto o servicio ofrecido.

Es decir, le hemos sacado más partido al posicionamiento web con un boletín, que sin él.

Desde el otro punto de vista, tendremos un boletín a pleno rendimiento que cada vez llegará a más personas, gracias a que aumentan los suscriptores bebiendo de la fuente de tráfico que atrae el posicionamiento. Y así, los efectos del boletín amplían su radio de acción y suponen una mayor rentabilidad. Se retroalimentan.

El ahorro

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Estrategias dobles: ¿a que así gastas menos energía?

Este efecto “bola de nieve” se refleja en los números, no sólo de ventas, sino de ahorro en marketing. Utilicemos números simplificados para que se entienda bien.

Supongamos que inviertes en posicionamiento 50 euros durante 6 meses: esos 300 euros te supondrán un retorno de inversión determinado.

Supongamos que los inviertes en un boletín que cuesta igual, 50 euros al mes. Tras 6 meses y 300 euros menos, habrás conseguido otro retorno de inversión determinado.

Ahora supongamos que inviertes en ambos sistemas a la vez. Si tras pagar 100 euros al mes el retorno de la inversión fuera un acumulado de los dos, conseguirías el mismo retorno que por separado, y por tanto, lo lógico para repartir los gastos sería contratarlo en diferentes momentos del año.

Pero como gracias a las sinergias, el rendimiento conjunto de ambos sistemas es mayor, es probable que tras 4 meses hayas obtenido ya el mismo retorno que tras 6 meses por separado. O lo que es lo mismo: 400 euros te han servido para lo mismo que 600.

Tanto si esos 200 te los guardas, como si los reinviertes en más marketing para potenciar el efecto “bola de nieve”, has conseguido una ganancia gracias a seguir una estrategia doble tras una buena planificación.

Así que ya sabes: saca el lápiz, echa cuentas, estudia tus necesidades, y busca las sinergias. Tu presupuesto siempre lo agradecerá.