La semana pasada empezamos un repaso a las diferentes técnicas y truquillos que “siempre se han dicho” y que, tras el tifón Penguin, han dejado de resultar válidos. Hablamos entonces de cómo había cambiado la valoración de los foros de discusión, y qué usos de los mismos ya no servían.

Hoy nos vamos a un elemento que muchas personas y empresas utilizan, y que mal enfocado puede significar un hachazo a nuestras posiciones. Nos referimos al uso que hacemos de los blogs.

Lo que Google Penguin le pide a un blog…

…es exactamente lo mismo que le pide a una web en general: cierto sentido común, calidad destacable, y que cumpla su función.

blog

El contenido de un blog debe ser interesante, natural y debe estar relacionado con la temática del mismo. Todo lo demás, sobre todo lo artificial, empeorará su posicionamiento.

Todo el mundo está dándole vueltas a las actualizaciones de Google. Algunos, de mal talante porque Google les ha reventado la posición, se preguntan si es siquiera justo que las empresas tengamos que bailar al son que marca el buscador. No entraremos en si lo es o no lo es, porque a efectos prácticos es irrelevante: nadie en todo el planeta tiene la menor idea de cómo regular internet, y Google tiene un cuasimonopolio en un sector hasta hace poco inexistente, como es el de los buscadores web (la columna vertebral de la red). Si queremos bailar en su fiesta, tenemos que bailar con su música. No hay más.

Pero es que en realidad, ni siquiera deberíamos tomárnoslo mal. Independientemente de las aviesas intenciones comerciales que algunos le quieran atribuir al buscador, lo cierto es que Google está primando el contenido de calidad por encima de las prácticas artificiales que en nada ayudan al usuario. ¿Qué tiene eso de malo en sí mismo? ¿Acaso no nos gusta introducir unas palabras clave y que Google nos ofrezca todas las respuestas en los primeros diez resultados? ¿Confiaríamos en él si tuviéramos que irnos a la página dos o tres o cuatro, porque las primeras estuvieran copadas con webs inservibles, plagadas de spam, artículos estúpidos con frases robóticas, y contenidos totalmente ajenos a lo que buscamos?

Esto lo hemos tenido que entender y aceptar los profesionales que nos dedicamos al posicionamiento, lo tienen que aceptar las empresas que buscan posicionarse en Google, y lo tiene que aceptar cualquiera (persona o empresa) que desee posicionar un blog tras la última actualización.

Bloguear mal, bloguear bien, he ahí la cuestión

Los blogs tienen una función muy clara, que es aportar información interesante a la comunidad de usuarios. Google no decide qué es lo interesante. El mercado, en este sentido, es infinito. Lo que sí decide Google es qué contenido de cada categoría es interesante.

Es decir, da igual si tienes un blog de pensamientos personales, autoayuda, fabricación de biodiesel, moda hippy, destilación de licores o venta de piezas para reparación de motores. Lo que importa es que el contenido de ese blog tenga relación con aquello de lo que se supone que estás hablando.

robot

Evita lo artificial, lo programado, lo robótico. Nada hay peor para un blog o una web que elementos antinaturales.

Esto implica que se acabaron las alegres y promiscuas relaciones de enlaces absurdos a sectores que nada tenían que ver (y que normalmente implicaban la “compra” de enlaces, práctica ahora penalizada).

También implica que no debes volverte loco con las keywords. Ya sabes dónde son recomendables: etiquetas de título (h1, h2…), texto alternativo en las imágenes, y esparcidas por el texto, aquí y allá, pero pocas y donde toquen. Nada de forzar, nada de escribir como Robocop. Eso, tras Penguin, ha pasado a la historia. De hecho, incluso parece estar pasando a la historia la redacción de contenidos demasiado similares entre ellos.

Y si debes cuidar los contenidos de tu blog, también debes cuidar los comentarios. Volvemos a lo mismo: Google exige naturalidad y calidad. Y si el contenido de un blog es para ofrecer información útil, los comentarios son para comentarla de manera útil, y crear un feedback social entre blogger y usuario.

Aquel que piense que puede seguir llenando blogs ajenos de comentarios plagados de keywords apuntando, link mediante, hacia su propio blog, no tardará en encontrarse buceando en las profundidades del ranking.

En cierto modo, podemos decir sobre los blogs algo parecido a lo que dijimos sobre los foros: la clave de lo que funciona y lo que ya no lo hace es, simplemente, la naturalidad y la calidad.

Todo lo que huela a spam y a artificialidad, lo tiene crudo.