Que son las arañas de Google

Quienes todavía no comprenden cómo funciona Internet, piensan que basta tener un sitio web para aparecer en Google. De hecho, muchas personas piensan que este abarca la totalidad del mundo virtual. Pero no es así, e incluso si no te has dado de alta en buscadores, tu página no se verá en sus resultados.

Y es que no todo el contenido de Internet aparece en Google, creer que esto es así es uno de los mayores errores que puedes cometer. Para entenderlo mejor, puedes pensar en los buscadores como grandes bibliotecas; aunque estas tengan capacidad para albergar todos los libros del mundo, solo encontrarás en ellas los que estén debidamente registrados.

Del mismo modo, en Google solo aparecen las páginas que se han dado de alta y, más que eso, aquellas que han sido indexadas por sus arañas. Sí, suena un poco extraño, pero así es como se ha denominado a los robots que usa este buscador para detectar las páginas web. Por tanto, a diferencia del mundo real, en Internet no debes huir de ellas, sino que por el contrario es indispensable que te encuentren.

Solo cuando las arañas hayan detectado tu página, esta pasará a tener un lugar en el índice del buscador, antes no. Y, una vez allí, es cuando iniciará formalmente tu participación en la carrera por las mejores posiciones.

¿Cómo funcionan las arañas de Google?

Como funcionan las arañas de Google

La función de las arañas no es únicamente detectar páginas web. Si bien es un factor clave, esta es solo la parte inicial de su gran tarea. Después de haber hecho la detección, es el turno de la indexación, y es mediante dicho proceso como se incorporan los portales rastreados en el índice de búsqueda.

Pero el proceso no termina ahí, además de aparecer en el índice, interesa tener una posición privilegiada en él. La otra tarea de los robots es la de realizar un análisis que les permita ordenar la información que rastrean. De este trabajo depende que un resultado aparezca en los primeros lugares o en los últimos. Por esta razón, darse de alta en un buscador implica mucho más que hacer un registro.

Por eso no es recomendable fiarse de quienes ofrecen ofertas exageradamente atractivas para darse de alta en buscadores. En principio porque en la mayoría de los casos son un fraude, pero también debido a que no incluyen el trabajo posterior que se requiere para aparecer eficazmente en Google. Así que no te quedes pensando en que tu posicionamiento se impulsará por arte de magia. Muchos programas pueden ayudarte a agilizar este proceso, pero siempre necesitarás de un equipo de expertos que se encarguen de mantenerla optimizada.