Cuando creas un nuevo sitio web, lo que quieres es que la gente lo encuentre. ¿Para qué ibas a crearlo, si no?

Esto implica que debes aparecer en los buscadores, especialmente en Google, dada su hegemonía en el mercado. En realidad, sólo apareciendo no vas a conseguir visitas, o no demasiadas: para ello es preciso optimizar la web, y empezar a hacer posicionamiento hasta alcanzar buenas posiciones donde sí llegue el usuario en sus búsquedas (por cierto, ¿sabes que nosotros podemos encargarnos de posicionar tu web por muy poco dinero?).

Pero la casa no se construye por el tejado, y para posicionar tu sitio web primero tienes que asegurarte de que está indexado en Google.

La verdad es que es algo sencillísimo de hacer, pero hay algunos métodos más rápidos que otros. Vamos a ver cómo funciona la indexación de Google, y cómo conseguirla de manera rápida y eficaz.

 

Google, las arañas y la indexación

indexar web

Google almacena una de las bases de datos más impresionantes del problema, un índice de cientos de millones de páginas web de todo el planeta. Y cada día incorpora varios miles de páginas totalmente nuevas. ¿Cómo lo hace?

Muchas páginas son remitidas al buscador por los mismos webmasters una vez están creadas. Pero la mayor parte del tiempo, Google engrosa su índice a través de los Googlebots.

Bots” para los amigos.

Y para los que esto les suena demasiado a “Transformers”, también se les llama “arañas de Google” o “webspiders”. Un montón de nombrecitos simpáticos para unos pequeños robots que hacen de manos y ojos del buscador, y que rastrean incansables en la red en busca de nuevas páginas que indexar. Devoradores de información.

Y la denominación de araña es perfecta, porque hacen justo eso: recorren la red de arriba abajo siguiendo todos los hilos, es decir, los enlaces. Cuando un bot llega a una página, entra en sus enlaces hacia otras páginas internas y externas: cuando es una página ya indexada, actualiza la información y sigue adelante. Cuando es una página nueva, la revisa y la indexa. Y sigue adelante, en busca de más.

 

Por lo tanto, ya tenemos los patrones de indexación. Ahora de lo que se trata es de poner tu web en el camino de Google para “entrar en la lista”.

indexar web

Maneras de indexar tu web

Enviar la URL al buscador

Google dispone de un formulario en el que podrás enviarle la URL de tu sitio. Es el sistema más básico, idéntico al necesario para otros buscadores (por ejemplo, para indexar una web en Bing tienes también un formulario) pero ni te garantizan la indexación, ni sobretodo el tiempo. En muchas ocasiones se tardan días, y a veces incluso semanas en ser indexado, lo que puede suponer un perjuicio para tus planes.

 

Enviar el Sitemap de tu web

Una versión “avanzada” del punto anterior sería enviarle a Google el Sitemap del sitio (encontrarás instrucciones y más información sobre qué es un Sitemap y cómo enviárselo a Google en este artículo). Esto ayuda a agilizar el tiempo de indexación, además de que le proporcionas al buscador la información precisa del sitio y de todas sus páginas, por lo que es muy recomendable hacerlo. En realidad, te conviene enviarle el Sitemap aunque busques la indexación rápida por otros caminos.

 

Conseguir un enlace hacia tu web

La otra opción es ponerte en el camino de los bots de Google. Si consigues que en una web ya indexada aparezca un enlace hacia la tuya, las arañas lo descubrirán, los rastrearán, y se plantarán en la puerta de tu casa listos para investigar e inscribirte en la base de datos. Este enlace puedes conseguirlo por diferentes vías

 

  • Páginas externas: Un link desde cualquier página a la que se lo solicites: la web de un amigo, de una empresa colaboradora… cualquiera sirve, a menos que se trate de una web penalizada de alguna manera, claro. En ese caso, casi es mejor que no te vean relacionándote con ella ;)
  • Comentarios de blogs: Un método más rápido, extensión del primero: en vez de pedir y esperar a que otros te pongan el link, puedes ponértelo tú mismo desde un comentario en un blog. Eso sí, trata que el comentario valga por sí mismo. Hay pocas cosas más odiosas que un comentario/excusa vacío de contenido, dejado simplemente por el link. Cúrratelo un poco.
  • Redes Sociales: Mucha gente no cae en este sistema, y es uno de los más rápidos que existen: simplemente anuncia (y enlaza) tu web desde alguno de tus perfiles sociales. A menos que seas de la resistencia de los galos de Asterix, tendrás algún perfil creado en Facebook o Twitter, y en estas redes Google se pasa un buen rato siguiendo un link por aquí y otro por allá. Lo mismo para redes profesionales como LinkedIn, o incluso plataformas como Youtube. Aunque según parece, lo más rápido de todo es enlazarte desde Google+.

 

Indexación rápida desde Google+

indexar web con g+

La verdad es que lo de Google con su red social Google+ parece un juego de trileros: ellos se lo guisan, ellos se lo comen.

Google le presta una atención exagerada (para muchos, injustamente desproporcionada) a su red social en todo lo referente al posicionamiento. Sus “compartidos” mejoran el posicionamiento mucho más que los de otras redes más mayoritarias (tal que Facebok). Y una cuenta en Google+ es condición indispensable para configurar el Authorship con el que firmar tus artículos y atraer más clics.

Y según apuntan algunos interesantes experimentos, compartir la URL de tu sitio en tu perfil de Google+ conlleva una indexación exprés que te hará figurar en el índice del buscador en apenas 15 minutos.

 

Así que ya sabes: si no tienes perfil en Google+ ya estás tardando.

Y si te resistes, por el motivo que sea… siempre tienes los otros caminos ya explicados para indexar la web.

¡Tú decides!